Lost: principio y fin
26 diciembre 2007En efecto, Perdidos es una serie de TV, mundialmente conocida, y de la que, muy probablemente todos hayan oído, como mínimo, hablar. Yo me he encontrado con gente de todo tipo:
- Verdaderos enfermos: se compra la figurita de Locke, sueñan con osos polares, hacen los subtítulos y creen saber más que nadie.
- Gente realmente enganchada: los que no dejamos pasar un día sin ver el capítulo de turno, y nos comemos la cabeza con teorías. Sin ir más lejos, un ejemplo de estos especímenes somos mis hermanos y yo.
- Personas a las que les gusta, pero no son frikis: ven la serie, pero no tiene por qué ser el mismo día que cuelgan el capítulo en internet.
- Individuos que se quedaron en algún lugar entre las tres temporadas, cansados de... cualquier excusa que encuentren. De estos hay bastantes también.
- Y finalmente, los que dicen que es una verdadera flipada inverosímil.
Lo que es indiscutible con Perdidos, es que, por fin, una serie de TV tiene calidad cinematográfica. Ya se acabó la época en que parecíamos condenados a creer que ver la tele era seguir a Steve Urkel, o a Xena la princesa guerrera. Y, aunque siempre existió la honrosa excepción de Expediente X, nunca pudo ser comparable al fenómeno actual: CSI, House, Lost, Prison Break, Héroes... ¿a qué se debe semejante salto de calidad?

En el caso de Perdidos, probablemente sea por tener una historia que atrapa. Que te hace pensar. Que te deja tieso en el sillón (o silla de ordenador, sí). Es algo que ha marcado un antes y un después. Ahora los capítulos no son tan independientes los unos de los otros, como en las series de antes: siempre hay algo detrás, que te trae de cabeza desde el primer capítulo (o desde el quinto, vigésimo o trigésimonoveno). Y no sólo eso, sino que los personajes son interesantes. No son pocos los foros en Internet en los que se especula con sus historias. Y eso muy pocas series lo consiguen. La técnica del flashback es utilizada de forma brillante (no siempre, ya), las conexiones entre personajes no te dejan indiferente... y hasta podemos llegar a odiarles o llorar por ellos. Como si no supiéramos que son ficticios...
La serie, aquí en España, ha sido absolutamente maltratada por TVE. Entre muchísimas, han empezado la segunda temporada, y saltado del capítulo 2 al 4, sin emitir el tercero. Luego las audiencias no acompañan (5% share, 500.000 espectadores)... ¿pero cómo van a acompañar?
Stephen King, en su artículo, escrito al final de la primera temporada, finaliza pidiendo que la serie tenga su fin. Ahora sabemos, después de esta tercera (final impresionante donde los haya), que sólo quedan 48 capítulos, distribuidos en tres temporadas...y después, FIN. No habrá más. Se acabará Perdidos. Para siempre. Aún no sé qué haré entonces...
Mientras tanto, a esperar al 31 de Enero: estreno de la cuarta temporada. Aquí, el trailer (si no han visto el final de la tercera, el SPOILER es gigante):