
Hace dos años aterrizó en las carteleras de medio mundo un film de la Disney, protagonizado por el genial Johnny Depp, el guaperas de moda (Orlando Bloom), y una joven británica: Keira Knightley. El resultado fue un magnífico regreso al cine de aventuras (¿¡piratas, quién lo diría!?), que con una mezcla de acción y comedia, se llevó el aplauso de crítica y publico, lo cual se tradujo en una impresionante recaudación en taquilla, una merecidísima nominación a Depp, además de lanzar la carrera cinematográfica de la joven Knightley y hacer que Guaperas Bloom tuviera más fans y dinero.
Y todos tan contentos...
Pero como en Hollywood la norma es que si tuviste éxito, tienes que hacer una secuela...¿qué pasó? Pues que este caso no iba a ser menos. Y ni tan menos, porque rodaron la segunda y ¿definitiva? tercera parte de manera simultánea. Antes de llegar a España,
consiguió en su primer fin de semana en EEUU la espectacular cifra de 132 millones de dólares, superando así el record de Spiderman, de 114 millones. Iba a destrozar las taquillas veraniegas, y así lo hizo (y sigue haciendo) pero...¿y la película?
Pues resultó ser una pequeña decepción. Aunque sólo a medias. No por no cumplir con su

cometido inicial de ser un auténtico 'blockbuster', lo cual logra 'grandiosamente' con batallas espectaculares (siendo digna de mención la lucha entre Kraken, el gigante bicho marino, y La Perla Negra), así como piratas y una fotografía realmente logrados que
llevan a convertir el film en un auténtico espectáculo visual. A medida que avanza la película, la historia mejora y con ella el entretenimiento y la comicidad, pareciendo que el ritmo sigue ya entonces una cierta lógica. Todo ello me lleva a afirmar que, al menos,
la segunda mitad del film es superior a la primera.Pero si por algo decepciona es por dejar de lado la 'magia' y la originalidad que tenía 'La Maldición de la Perla Negra'. Bien es cierto que en una secuela, uno lo que espera es ver lo mismo que le gustó de la anterior...o ver algo nuevo conservando la esencia de la original. Pues Verbinski (director correcto donde los haya), Bruckheimer (productor ricachón donde los haya) y los guionistas Ted Elliott & Terry Rossio apostaron por exagerar todo aquello que gustó de la primera, olvidándose de algo tan básico e imprescindible como es el guión.
La primera hora de película es realmente confusa. No por dificultades a la hora de entender la historia...sino porque uno se pregunta qué ha pasado con la chispa de la anterior.
Un comienzo de lo más soporífero, que tarda casi 90 minutos en tener la historia montada y en el que los gags resultan de situaciones realmente forzadas y sin sentido. Es entonces cuando uno ya ve que la película no tiene más fin que entretener sin más (fórmula que llevan a cabo exitosamente películas recientes como 'Poseidón'), aunque sea a costa de sus propios valores.
¿Es eso lo que se buscaba? ¿Quizás fuera eso lo que buscaban los espectadores? Es probable, pero esa pequeña decepción sigue ahí. Y repito, no por falta de diversión, acción, aventuras y esos efectos visuales tan meritorios, pero sí por carecer de la genialidad, al menos en el estilo, de su predecesora.
Próximamente: 'Historias de un desembarco pirata (y II)'